Por: Claudia Miranda Díaz


Nuestra historia Republicana, fue una larga sucesión de golpes de estado: militares y/o  civiles-militares, con cortos periodos democráticos. Durante esos gobiernos de facto, hubo masacres, muertes, asesinatos, exilios de personas consideradas opositoras a su régimen. Todas esas violaciones hacia la vida de las personas quedaron impunes, hasta el Juicio de responsabilidades a Luis García Meza (1980-1981, por el golpe de estado que propició, y el luto que causó entre las familias bolivianas durante su gobierno. Sancionar a los responsables, nos permitió gozar de 37 años de democracia que fue truncada con el golpe de estado de 2019.

Antecedentes.

Nuestro primer texto constitucional (1826), fue redactado por Simón Bolívar, adoptado por el Congreso General Constituyente de la República y promulgado por Antonio José de Sucre (presidente electo). Preveía presidencia vitalicia, y el derecho del presidente a designar a su sucesor. No llegó a entrar en vigencia plena por divergencias entre el poder político de entonces y el Mariscal Sucre.

En agosto de 1831, se aprobó nuestra segunda constitución, sancionada por la Asamblea General Constituyente y promulgada por Andrés de Santa Cruz y Calahumana, durante su  presidencia (constitucional). Incorpora la elección del Presidente por un período de cuatro años, pudiendo ser reelecto. Los nuevos textos constitucionales del siglo XIX, son en base a esta norma que plantea un régimen republicano democrático y presidencialista (opuesto al parlamentario europeo).

16) Febrero 1967 (René Barrientos, de  facto, constitucional). Estuvo vigente por 42 años hasta 2009. Las Constituciones 17) Agosto 1994 (Gonzalo Sánchez de Lozada, constitucional) y 18) abril 2004 (Carlos Mesa, sucesión constitucional) solo realizarían algunos cambios.

Punto de quiebre.

Uno de los pedidos de la población, durante la Guerra del gas (2003), fue la Asamblea Constituyente. Asumido en el gobierno (2006), Evo Morales convocó a elecciones para la  Asamblea Constituyente, realizadas el 2 de julio de 2006. Los partidos políticos conservadores, no aceptaron la amplia mayoría Masista, en la Asamblea Constituyente, cuyo resultado fue: 137 asambleístas para el MAS, y 118 asambleístas para 15 partidos políticos y agrupaciones ciudadanas, sumando un total de 255 asambleístas. El proceso constituyente (2006-2009) fue sumamente duro, sesionó en Sucre y concluyó en Oruro.

Los cambios permanentes, en las 18 constituciones anteriores, tienen que ver con “la duración del mandato presidencial”, que varía desde vitalicio, disminuye hasta 4 años, luego sube a 5 años. En la Asamblea Constituyente que da origen a la constitución 19, el punto crucial de discusión fue la reelección indefinida, planteada por la bancada mayoritaria Masista, y ampliamente resistida por la reducida representación de la oposición, que utilizó medios externos a la Asamblea Constituyente, para luego “a fin de pacificar el país”, cambiar el artículo pertinente a la reelección indefinida, en el Congreso Nacional, que no tenía facultades constituyentes. Ese punto de quiebre, de imposición de las minorías a las mayorías, es el que prevalece hasta hoy. En 2009, entró en vigencia la NCPE, que deja atrás el  Estado Republicano y funda el Estado Plurinacional.

Golpe de estado de 2019.

Al ser un golpe de estado reciente, existe bastante información y muchos análisis de las causas que lo originaron; la más conocida: los resultados del referéndum del 21 de febrero, de 2016, más conocido como “21F”, que engloba el discurso sostenido de que se violaba la constitución.

La Asamblea de 1826 ejerció el poder constituyente “originario” para la creación del nuevo Estado puesto que no estuvo sometida a normas preexistentes. La Asamblea Constituyente  (2006-2009), única en la historia de Bolivia, resultante de un proceso electoral (Julio 2006) dio origen a la nueva Constitución Política del Estado, aprobada mediante Referéndum de fecha 25 de enero de 2009 y promulgada el 7 de febrero de 2009, creando el Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario.

Este nuevo Estado continúa interpelado por los protagonistas del golpe de estado de 2019, que añoran retornar a la República, para este su cometido, saliendo victoriosos del punto de quiebre, empezaron a urdir mentiras con las que ganaron con 2.6% (51.30%- 48.70%) el referéndum del 21F. Como las mentiras les surtieron, para las elecciones de 2019, construyeron el mensaje de “fraude electoral” (con bastante anticipación), y desconocieron el triunfo electoral de Evo Morales en las elecciones de 2019  (47.08%-36.51%), en la primera vuelta con 10.57% de diferencia.

Una reseña de nuestras constituciones nos muestra que, Asambleas, Congresos y Convenciones fueron utilizadas como mecanismos para reformar el contenido de la Carta Magna y que cada texto constitucional, responde a un tiempo y momento político, y que todas ponen procedimientos dilatorios para cambiar la norma.

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