Por: Javier Zarate R.

Miembro del CIC – IPTK e

Investigador de saberes y cosmovisión de los pueblos ancestrales

El Centro de Investigación para el Cambio (CIC) del IPTK, se suma al regocijo nacional por estos 36 años de vida democrática, haciendo un breve resumen histórico y reflexionando sobre los desafíos futuros de nuestra democracia.

La Influencia

Especialmente en la década del 70, la política exterior norteamericana utilizaba las dictaduras bajo la doctrina de seguridad nacional y la aplicación del Plan Cóndor, como los mecanismos de control militar en América Latina, con visos a la implementación del neoliberalismo, e imposición de políticas económicas tal como lo denuncia Naomi Klein en su obra “La doctrina del shock”.

Las Dictaduras

En Bolivia y Latinoamérica se vivieron años “difíciles” con las dictaduras, unas más duras que otras, por ejemplo Pinochet fue el primer gobierno que, después de asesinar a Salvador Allende en Chile, impuso las políticas de ajuste con ferocidad genocida; Videla en Argentina no quedó atrás; Stroessner tanto menos en Paraguay, por lo que fueron las pesadillas más sombrías para aquellos pueblos hermanos. En Bolivia, entre los gobiernos militares de 1964 y 1982, vivimos una de las dictaduras más crueles con el militar Hugo Banzer Suarez entre 1971 y 1978 quien llegó al poder tras derrocar al gobierno de Juan José Torres a causa de un golpe de estado; en esos 7 años dejó incontables denuncias de atentados contra los Derechos Humanos, contrajo una de las deudas externas más grandes que hubiera tenido Bolivia, además de los actos de corrupción más deplorables y protervos de nuestra historia. Terminó tras ser derrocado del poder, a causa de una larga huelga de hambre de mujeres y un golpe de estado que le dio otro militar, Juan Pereda Asbún.

Recordando nuestra Historia para construir un nuevo horizonte

Un domingo 10 de octubre del año 1982, Hernán Siles Zuazo y Jaime Paz Zamora de la coalición Unidad Democrática Popular (UDP). tomaron posesión de la presidencia del país de manos del General Guido Vildoso, el último de los gobernantes militares, estableciendo así el primer Gobierno que inauguró la democracia moderna y el ciclo democrático más largo en la historia de nuestro país.  Ese día histórico fue relevante, además, la presencia de los presidentes Fernando Belaúnde Terry, de Perú, Osvaldo Hurtado, de Ecuador y Belisario Betancur, de Colombia, que asistieron a manera de respaldo internacional a este proceso.

Históricamente, han sido la clase obrera, mineros y fabriles principalmente, así como el movimiento campesino e indígena, los actores de la memoria nacional, de la resistencia y la victoria popular buscando reivindicaciones sociales y últimamente alzando la voz también por los derechos de la naturaleza.

Luego de la recuperación de la democracia en 1982, sucedieron momentos importantes en la historia de Bolivia como las jornadas de marzo en 1985 y la elección de Víctor Paz Estenssoro ese mismo año, la Marcha por la Vida 1986, el preludio indio en la Central Obrera Boliviana (COB), el triple empate y el MIR en 1989, la reforma parcial del Estado en 1991, la Marcha por el Territorio y la Dignidad en 1990 que mostró el surgimiento de un robusto movimiento indígena, seguido de las masivas concentraciones por la resistencia cultural en 1992. La guerra del agua (2000), las elecciones de 2002 y la débil victoria de “Goni – Mesa”, febrero negro y la guerra del gas (2003), los interinatos de Carlos Mesa (2003-2004) y Rodríguez Veltzé (2004-2005), el referéndum del gas (2004), la elección de Evo Morales, primer presidente indígena con el 52% (2005), el referéndum aprobatorio y dirimitorio (2009), la promulgación de la nueva constitución, etc.

Las elecciones del 2009 y el resultado obtenido por Evo Morales con el 64% así como, finalmente, el anuncio del Plan Patriótico 2025, constituyen hitos históricos en Bolivia que evidencian el despertar “del gigante dormido”, el pueblo con conciencia y como Jorge Sanjinez diría “El coraje del pueblo”.

En estos 36 años de vida democrática, Bolivia atravesó por nueve elecciones presidenciales y tuvo nueve presidentes, uno de ellos en dos oportunidades (Gonzalo Sánchez de Lozada), uno que lleva tres gestiones seguidas (Evo Morales), dos que no ganaron las elecciones, pero ocuparon la presidencia gracias a coaliciones políticas (Jaime Paz Zamora, que salió tercero; y Víctor Paz Estenssoro, que salió segundo) y tres que sucedieron en el poder a los presidentes que habían sido electos (Tuto Quiroga, Carlos Mesa y Eduardo Rodríguez Veltzé).

El primer Gobierno democrático fue el de Hernán Siles Suazo quien gobernó entre 1982-1985 con la Unidad Democrática Popular (UDP), cuya gestión estuvo marcada por una adversa situación económica y política debido a una hiperinflación, que obligó a Siles a recortar su mandato.

El segundo; Víctor Paz Estenssoro (1985-1989), quien gobernaba el país por cuarta vez. Impulsó políticas económicas de carácter neoliberal, establecidas mediante el Decreto Supremo 21060, que, si bien logró en ese tiempo sanear la economía, tuvo un alto costo social, debido a que miles de mineros dependientes de la Corporación Minera Boliviana (COMIBOL) fueron relocalizados.

El tercero, Jaime Paz Zamora (1989-1993) del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), que salió tercero en las elecciones de 1989, ocupó la presidencia del país gracias al apoyo de Acción Democrática Nacionalista (ADN), de quien fuera dictador en los años 70, el general Hugo Banzer. Paz Zamora abogó por el uso medicinal de la coca en diferentes países de Europa, pero su gobierno quedó marcado por las sindicaciones de los “narcovínculos”

El cuarto; Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-1997) y (2002-2003), con el Movimiento Nacionalista Revolucionario, impuso en su primera gestión la capitalización de las empresas estratégicas del país y puso en vigencia la Ley de Participación Popular. En su segundo mandato trató de imponer el “impuestazo” al salario y de vender gas natural a Estados Unidos por puertos chilenos, intenciones que causaron rechazo en la población y devinieron en una gran revuelta popular en octubre de 2003 que culminó con la huida del país.

El quinto; general Hugo Banzer (1997-2001), es el único dictador de la región que fue elegido presidente décadas después por voto popular. Su principal medida de Gobierno fue la erradicación de hoja de coca en el trópico de Cochabamba y los constantes enfrentamientos con los cocaleros liderados por Evo Morales. Se vio obligado a dejar el poder a causa de un cáncer terminal y el país quedó en manos de Tuto Quiroga.

El sexto; Jorge Tuto Quiroga, presidente entre 2001 y 2002, dio continuidad a la política de lucha contra el narcotráfico y el “Plan Dignidad”. Al finalizar su gestión creó la agrupación ciudadana “Podemos” con la que participaría en las elecciones generales de 2005.

El séptimo; Carlos Mesa (2003-2005) juró como presidente tras la caída de Sánchez de Lozada. Su gestión se caracterizó por su debilidad en el Congreso Nacional, señala ANF. Aprobó el decreto de amnistía para los dirigentes sociales que protagonizaron “octubre negro” y convocó al referéndum del gas. Renunció en tres oportunidades, decisión que se hizo efectiva el 2005. Luego de la declinación de Hormando Vaca Díez, presidente del Senado, y de Mario Cossío Cortez, presidente de Diputados, la cabeza del Poder Judicial, el abogado Eduardo Rodríguez Veltzé, asumió la presidencia.

El octavo; Eduardo Rodríguez Veltzé gobernó un periodo de transición en Bolivia: entre junio de 2005 hasta enero de 2006. Su breve gestión estuvo marcada por la convocatoria a elecciones para la que fue designado, luego de una fuerte crisis política en Bolivia. Durante los 7 meses de su gestión estableció el diálogo con distintos sectores sociales y el país se mantuvo en calma. Actualmente es el vocero boliviano de la demanda marítima ante la Corte Internacional de Justicia en La Haya.

El noveno presidente; Evo Morales Ayma (2006-2012-2016) es el primer presidente indígena de Bolivia, ganó tres elecciones seguidas y un referéndum revocatorio con amplia mayoría. En su primer mandato “nacionalizó los hidrocarburos”, convocó a Asamblea Constituyente y puso en vigencia la nueva Constitución Política del Estado (CPE). Álvaro García Linera es el vicepresidente que lo acompaña desde el inicio de su mandato presidencial. Perdió un referendo el 2016 en el que se planteaba la modificación de la CPE para poder habilitarse a una nueva reelección. La victoria del No con un estrecho margen (51,3%).

El desafío de construir un nuevo horizonte

Más allá de las elecciones presidenciales, en estos 36 años de vida democrática, se celebraron numerosos procesos de votación, como referéndum nacionales, consultas locales, elecciones de gobernadores, de alcaldes y la construcción de una nueva Constitución Política. Considerando que es obligatorio el voto en Bolivia, el porcentaje de participación ciudadana en los actos electorales es alto, por encima del 80% donde bolivianas y bolivianos mayores de 18 años acuden a votar. Comparativamente este porcentaje es uno de los mayores frente al de otros países de la región.

Desde nuestro país no solo estamos recuperando y revalorando la profunda historia pre colonial y la riqueza cultural heredada, sino también ya nos atrevimos a alzar nuestra voz y hacer propuestas civilizatorias alternativas para la humanidad como es el “Vivir Bien”, mostramos con voluntad, sinceridad y coraje, nuestro país, de ser considerado en algún momento inviable, ahora es uno de los países latinoamericanos con una economía sólida y líder en crecimiento económico sostenido.

Seguramente tenemos el desafío de profundizar y evolucionar a la democracia, donde las mayorías aún siguen sometiendo a las minorías, con el fin de alcanzar una democracia de consensos donde idealmente todas y todos estemos incluidos, encontremos puntos comunes y seamos capaces de recuperar el equilibrio en las relaciones humanas y sobre todo la armonía con la naturaleza o Madre Tierra.